viernes, 20 de mayo de 2011

Inconvenientes de la automatización

B.IRU PÉREZ: Hace ya algún tiempo que algunas compañías aeronáuticas, en España principalmente Iberia, han decidido instalar en grandes aeropuertos un nuevo sistema automático de facturación y adquisición de la tarjeta de embarque.  Se trata de puestos de auto chek-in que tienen como objetivo agilizar los trámites pre-embarque y eliminar las largas colas y tiempos de espera que sufre el pasajero en otras compañías que siguen el “método tradicional”. Pero cabe un análisis más detallado del asunto ya que es un sistema que también puede añadir dificultades al pasajero.

Puesto de auto check-in. Foto: Hosteltur.com
Aunque es destacable que para aquel que viaja sin equipaje supone un sustancioso ahorro de tiempo para adquirir su tarjeta de embarque, y que existe la posibilidad de evitar cómodamente el trámite de la “maquinita” en cuestión mediante el check-in online. Lo cierto es que, para el pasajero común, que debe realizar en el aeropuerto todo el proceso, este sistema puede convertir su facturación en una verdadera odisea.

El manejo de estos mostradores digitales es bastante sencillo y está bien explicado, sin embargo, no será raro encontrar a pasajeros que por distintas razones se hallen perdidos ante que deben hacer en estos puestos automáticos. Además se debe unir al posible desconocimiento del pasajero la elevada probabilidad de un fallo informático, que provoque una impresión errónea de la tarjeta o del ticket de equipaje. Y a todo esto añadir que deberemos pasar posteriormente por un mostrador clásico y un operario de la compañía.

En definitiva, para una gran mayoría de los pasajeros esto supondrá un paso extra, ya que una vez adquirida la tarjeta se deberá hacer la mencionada cola y llegar a un mostrador, donde, como en cualquier otra compañía nos pedirán el DNI y comprobarán nuestra tarjeta de embarque. Por lo tanto, es cierto que agiliza claramente los tramites sin equipaje, y que en un futuro cercano la facturación on-line se vislumbra como el sistema más cómodo y rápido para pasar por un aeropuerto, pero por el momento Iberia solo ha conseguido aumentar la odisea habitual de un pasajero aéreo.